sábado, 11 de dezembro de 2010

¡DISCRIMINACIÓN NO! ¡JUSTICIA!

El que está con un arma en mano, con gorra y sin remera es Julio Capella, el hincha de Huracán filmado el jueves pasado en el incidente en el Parque Indoamericano. Capella trabaja en Obsba, la obra social de los empleados municipales, y es parte de la junta electoral de Sutecba, el Sindicato Unico de Trabajadores del Estado porteño.

Los argentinos, lamentablemente, han tenido y tienen aún una maldita mentalidad discriminatoria, propia de gente ignorante y egoísta, que en su inconsciente está cagándose en lo colectivo, y sólo se preocupa por sus ventajas personales.

¿Todos los argentinos? No, por favor. Separemos la paja del trigo. Pero reconozcamos que siempre, hubo muchos que no soportan a los “negros de mierda”, o ahora a los “inmigrantes inmundos”. Y siempre hubo figuras políticas (o sindicales) que recurrieron a los matones. Desde la época de los conservadores, donde era usual la imagen del caudillo con el pistolero. Pasando después por los dirigentes sindicales inaugurados por Vandor, Rucci, Pedraza y otras yerbas. Y siempre que algún político de mala leche accede al poder, forma su grupito de matones a sueldo. Como ese tal de Capella, fotografado con un arma en la mano en los hechos del Indoamericano. Y oh curioso, en la misma nota de Página 12 consta lo siguiente: Los otros disparos partieron de los balcones de los edificios de la Avenida Castañares, que según afirman fuentes de la Auditoría General de la ciudad fueron adjudicados por sorteo pero en los que varios jerarcas de Sutecba y sus familiares “se quedaron con una buena tajada” de los departamentos. La presencia en esos edificios de dirigente de media y alta jerarquía del sindicato tendría relación con una misteriosa asociación sin fines de lucro: La mutual 23 de Mayo.

¿Hace falta aclarar algo más para entender los oscuros intereses que se están moviendo en este tristísimo episodio?
Pero hay algo peor aún. Y es que para salvar un proceder imposible de justificar, el propio Macri y un secretario suyo que ni recuerdo el nombre salieron a largar un espíritu xenófobo contra los inmigrantes de los países vecinos, que no son rubios ni de ojos azules. Y obviamente, mucha gente de aquella de mala leche que tiene una mentalidad de mierda, se prende en la mala onda contra “los de afuera” sin percibir que son laburantes, y excelentes laburantes, que ayudaron a que la Argentina saliera del pozo. Cuando voy a Bs.As., mi barrio es Palermo. Supermercados chics, negocios caros. Pero puedo comprar la verdura a la boliviana que se instala en la acera a la vuelta de la casa de mi hermana, y soy testigo de que muchas señoras bien vestidas pero con monederos medio magros, compran de esa boliviana sus frutas o verduras.

No se trata aquí de “política”. Olvidémonos por un momento de Cristina y de Macri. Pensemos un momento en aquello de: “no le hagas a los otros lo que no te gustaría que te hicieran a ti”. Al que discrimina, piense un segundo lo horrible que es sentirse discriminado. Y si no fuera suficiente, dé una mirada introspectiva en el ser humano que es, a ver si se encuentra puro y justo como para no ser condenado por algo. Si acaso no tiene miserias como cualquier ser humano, aunque no aparezcan. Egoísmo le llaman. Fieles cumplidores de los preceptos sociales, religiosos, de la buena educación (aparente) pero considerándose de una clase superior. Es el fariseo que Cristo tanto combatió.

Mujer boliviana votando en El Alto, La Paz.
¿Discriminación? NO!!! Una gran esperanza en esa juventud, que en su mayoría no es discriminatoria. Chicos… tenemos que hacer algo para que no venza esa mala onda. Las cosas no se solucionan a los palos o los tiros.
Mujer paraguaya tejendo "ñanduti".



El Gobierno Nacional, más una vez, está demostrando su convicción democrática de que los problemas no se solucionan por la fuerza sino por el diálogo, con la política. Pero aquí el problema es más grave: hay un reflotar de un clima de guerra de pobres contra pobres, que está siendo originado y explotado políticamente.


Exigir que la Justicia actúe, que no haya impunidad ni protegidos, DE NADIE. Ni los del propio palo. Exigir respeto a las instituciones, pero que los funcionarios elegidos para algo, muestren para qué están. Sin transferir responsabilidades, y sin cometer ilícitos. Como el de incitar a la xenofobia. O a cualquier otro tipo de discriminación.

Personalmente pienso que hay todo un proceso político que está jugándose en todo esto. Pero juro que quisiera ver a los elefantes de la oposición tomar una actitud digna en este espisodio, y ver lo profundo que está corriendo por debajo del agua. De algunos, lo sé metafísicamente imposible. Pero de otros, es lo que uno espera. Porque les aseguro que si los argentinos tuvieron mala fama en el exterior, la estaban mejorando. O la están mejorando. Y no lo digo yo, lo dice Lula.

Alguna vez escuché aquí en Brasil un chiste, que nunca me hizo gracia. Pero que humildemente voy a repetir, para ver si alguno de esos energúmenos reaccionan (aunque difícil que lean mi blog). El chiste: “¿Cuál es la mejor manera de hacerse millonario? Comprar un argentino por lo que vale, y venderlo por lo que él cree que vale…”

¿Feo, no? Yo sé que es injusto con el pueblo argentino, noble y sufrido como el gaucho de las pampas. Pero es la imagen que muchas veces dejan, los tipos como Macri o todos esos infelices que suben al colectivo pidiendo que “se los lleven a todos”, pensando que ellos tienen un rey en la barriga. Demostremos que no son la mayoría.

Buen finde.

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